lunes, 2 de diciembre de 2019

martes, 9 de julio de 2013

ALLOCUTIO DEL MES JUNIO DE 2013

LA EUCARISTIA NUESTRO TESORO

Después de los informes de los grupos, de los que hemos aprendido mucho, hacemos un espacio para meditar brevemente sobre un tema que tenemos todos muy cercano: La Eucaristía. Hace unos días el casco antiguo de la ciudad se engalanó maravillosamente para la salida del Señor por sus calles. En las parroquias también lo hemos hecho con menos medios pero con mucho entusiasmo. ¿A quién habéis salido a ver?, preguntó un cierto día Jesús a la gente de lo oía hablar sobre Juan Bautista. Es la pregunta que deberíamos hacernos o hacer a la gente con las que contactamos:

- ¿Hemos salido a ver sólo una joya de arte sin igual? A veces he creído que si un buen día saliese la fabulosa custodia de Arfe sin la Eucaristía, poca gente notaría su ausencia. Se seguiría entusiasmando con los olores, con el sonido de las campanillas de la custodia... .y muchos de los miembros de las cofradías que desfilan seguirían el paso sin inmutarse. Como decía el Arzobispo en la Misa de la Catedral de ese día, si los católicos supiesen qué es realmente la Misa, no buscarían excusas baratas para no asistir.

- Aquí entramos nosotros, como legionarios. Tenemos que tener claro que el fin de nuestros trabajos es hacer posible que con los que contactamos vayan a participar, al menos, de la Misa dominical, pues es ahí donde se produce un encuentro personal y comunitario con Jesucristo. El legionario ha de intentar quitar esos prejuicios de tantos que dicen que aman a Cristo pero que no quieren saber nada con los curas, o sea con la Iglesia, cuando es en Ella y a través de los sacerdotes cuando el Señor viene de nuevo a nuestro mundo para ser el alimento de vida eterna. Muchos con los que hablamos solo han tenido una formación rudimentaria de la fe. Pero curiosamente en el tema religioso todo el mundo opina y sabe, afirmando rotundamente saber más que nadie del mismo.

Recordemos siempre que llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se tenga claro que los frutos no son producidos por los valores personales, sino por el mismo Señor. Los legionarios ejercemos un servicio imprescindible: quitar las cenizas sobre las brasas, para que de nuevo vuelva a brotar el fuego del amor a Jesús Eucaristía que un día más o menos lejano vivió, aunque fuera infantilmente.

- Para que nuestro fuego eucarístico se propague, es preciso que cada legionario lo viva de forma intensa: la Misa y Comunión diaria, la adoración del Señor fuera de la Misa. Y todo ello sin caer en nuestro enemigo número uno que es la rutina. Hemos de participar en la Misa con entusiasmo y fervor, comulgando devotamente. Si llegamos un poco antes del comienzo de la celebración, si nos vamos recogiendo para su celebración, escucharemos la Palabra de Dios como hizo la Santísima Virgen y nos irá transformando. Si soy consciente que la Misa es el único sacrificio de Cristo que se vuelve a hacer presente en el altar, acompañaremos a la Virgen , como lo hizo el joven san Juan al pie de la cruz; si me voy acercando a comulgar pidiendo a la Virgen recibir a su Hijo como Ella lo hizo en su inmaculado seno..... entonces podremos llevar este fuego de amor a la Eucaristía a los demás, porque entonces lo hemos vivido nosotros antes.
Director espiritual del Comitium

lunes, 27 de mayo de 2013

ALLOCUTIO DEL MES DE MAYO DE 2013

      Los más veteranos del lugar recordamos que hace ya tiempo la cubierta de nuestro manual, además de tener la reproducción como ahora del dibujo de la “tessera”, era de color azul. Con mucho acierto se cambió al color al rojo, color que la Sagrada Liturgia usa para el Espíritu Santo, pues recuerda aquellas llamaradas que nos cuenta el libro de los hechos de los apóstoles que se posaron en la cabeza de aquellos primeros discípulos del Señor. En el mismo cuadro de la Legión aparece el Espíritu Santo en forma de paloma cubriendo con su sombra a nuestra Señora; en el vexilium aparece el Divino Espíritu y como bien sabéis nuestra promesa no va dirigida a la Virgen sino al Espíritu Santo y cuando empezamos el rezo del rosario le invocamos, como cuando empezamos los trabajos.. No es por tanto raro que el color de la cubierta del manual sea de color rojo. Nuestro movimiento, por tanto, es un movimiento cuasi “Carismático”.

      Brota de contemplar a la Virgen y la historia de la salvación. Podía haber sido de otra manera, pero cuando llegó la plenitud de los tiempos Dios envió a su propio Hijo y para ello quiso contar con la colaboración activa de nuestra Señora. Gracias a su “Si” la historia del mundo y del hombre llegaron a su plenitud. Gracias a la docilidad que demostró al declarar que Dios “ha mirado la humildad de su sierva”, todo ha cambiado. Por eso cada legionario ha de reconocer y recordar que “por sí mismo no puede prestar un servicio digno”, que necesita la acción del Espíritu Santo para que comprenda mejor las enseñanzas de Jesucristo, vaya ahondando en su amor, vibrando con la Iglesia, “sintiendo los colores” como hacen los futbolistas con su camiseta. Si gracias al SI firme e incondicional de la Virgen creció Jesucristo y un día fue conocido, el legionario de María ha de hacerse uno con Ella y dar un rotundo SI como Ella para que en cada uno crezca Jesús y para darle a este mundo que cada día más lo necesita, aún sin saberlo. El Espíritu Santo que se nos ha dado en plenitud en el Sacramento de la Confirmación está deseando seguir actuando en nosotros. No pongamos resistencia. Quiere espiritualizarnos.

     “Cúbrame tu poder, y ven a mi alma con fuego y amor y hazla una con el amor de María y la voluntad de María de salvar el mundo(1)”.
Director espiritual del Comitium

(1) Promesa Legionaria.

domingo, 5 de mayo de 2013

ALLOCUTIO MES DE ABRIL DE 2013.

1.- La fe, de la que estamos hablando durante todo este año, es un regalo, un don que un día, sin merecerlo nosotros se nos obsequió con el sacramento del Bautismo. Siempre es Dios el que da el primer paso, no somos nosotros. Y los mejores regalos del día de nuestro Bautismo fueron los de Dios: la fe, la esperanza y la caridad. Unos regalos que han de ser cuidados, primero por nuestros padres, pues no tenemos capacidad de usarlos ni valorarlos, pero después ya nosotros mismos, cuando la edad nos va haciendo comprenderlo.
2.- Ya maduros hemos de seguir cuidando de estos regalos. Si, la virtud se consigue con constancia y esfuerzo, mientras que se la pierde enseguida con cualquier acción descuidada.
    La fe se ha de cuidar y alimentar, como cuidamos y alimentamos, por ejemplo, una plantita recién trasplantada de tiesto o una semilla plantada. Sería para nota, sin dejáramos la plantita en la maceta en pleno mes de diciembre y enero en el exterior sin ninguna protección. Unos irresponsables si no la abonáramos oportunamente, si no la regáramos, y si tampoco la podáramos.
     Algo similar hemos de hacer con nuestra fe. Ya desde niños hemos recibido una instrucción en los rudimentos de nuestra fe pero totalmente insuficientes para ahora. Hemos de seguir formándola, no contentarnos con lo que estudiamos un día cuando hicimos la primera Comunión o nos confirmamos. El Señor mismo dijo: A cada día le bastan sus afanes. Cada época en nuestra vida necesita una profundización en la fe para fortalecerla, darla racionalización, y ser portadores de argumentos en nuestros apostolados. Es verdad que el Espíritu Santo pone en nuestros labios argumentos en los apostolados sorprendentes, que no sabíamos tener, pero hay que facilitar su acción con conocimientos intelectuales de nuestra fe. Hemos de preguntarnos si empleamos parte de nuestro tiempo a leer diariamente el catecismo, cuando tenemos tanto tiempo para otras muchas cosas. Un momento espectacular para hacer crecer la fe, es cuando celebramos los sacramentos, especialmente la Eucaristía: Si escuchamos las lecturas como una carta abierta que Dios me ha dirigido a mi particularmente y espera respuesta: si escuchamos también las explicaciones del presbítero de la misma para que la comprendamos mejor; si recibimos la Comunión con la humildad y devoción con la que la recibió la Virgen Santísima, entonces nuestra fe, sin apenas notarlo, va creciendo con naturalidad, como crecen las plantas silvestres.
    No tenemos que exponerla a peligros innecesarios, como cuando no entramos a las plantas en enero o no las cubrimos para que no se hielen: Si leemos libros con contenidos en contra de la fe, si asistimos a algún espectáculo en el que la fe es ridiculizada o puesta en tela de juicio, si no solucionamos a tiempo una duda en la fe y dejamos que vaya pasando… la ponemos en riesgo que la fe se vuelva como la plastilina y no, una fe firme inconmovible como una roca. Cuando la fe es madura y sensata, ya no depende del testimonio de otros, pues la fe ya es parte de uno mismo, de su propia genética, no es solo la fe de la Iglesia sino mi fe. A esto es lo que debemos aspirar, pues será signo de tener fe adulta y viva.

Director espiritual del Comitium

miércoles, 27 de marzo de 2013

ACIES 2013

¡Más en pestaña FOTOS¡

“Soy todo tuyo, Reina mía,
Madre mía, y cuanto tengo tuyo es”
        
        El día 17 de marzo, como cada año, numerosos legionarios activos y auxiliares, nos dimos cita en la parroquia de San
Nicolás de Bari (Toledo), para celebrar el “Acies” y renovar nuestra consagración a María.
        El acto estuvo presidido por nuestro conciliarío y director espiritual de la Curia Comitium, D. Gustavo Conde, asistieron también varios directores espirituales de los praesidia de la ciudad.
        Finalizando el acto con el rezo de las últimas oraciones de la tessera y la bendición con el Santísimo Sacramento.
        Agrademos al párroco y director espiritual del praesidium Nuestra Señora del Carmen, su acogida, a las hermanas su magnifica organización y al coro que con sus cantos nos ayudo a vivir intensamente cada momento.


ALLOCUTIO

      Queridos oficiales del Comitium “ Nuestra Señora del Sagrario” de Toledo, hermanos legionarios de María:
      Hace ya muchos años el Beato Juan Pablo II habló por vez primera en un viaje a Hispanoamérica de “la nueva evangelización”. Todos fuimos testigos cómo se entregó a ello, cómo se desgastó para que Jesucristo fuera conocido y amado.
Su sucesor en la Sede de san Pedro, Benedicto XVI, puso a la Iglesia en estado de evangelización, promoviendo un sínodo de obispos para este mismo fin, y él, venciendo su natural timidez por su intelectualidad, habló del Señor en todos los continentes, creando incluso en Roma un organismo para “la nueva evangelización”.
     ¿Qué va a hacer en nuevo Papa Francisco? En su homilía de la Misa que celebró con los señores cardenales nos ha dejado algunas pistas, o bombas de relojería por llamarlas así:
    - Cuando no se camina, se está parado[1].  Y esto quiere decir mucho. Cada generación es nueva, tiene una problemática o sensibilidad distinta de la anterior. A esta nueva generación se le ha de entregar también a Jesucristo, pues lamentablemente, o no, la fe no se hereda como el color del pelo, o su carencia en mi caso. No podemos seguir anclados en otro tiempo, como si las hojas del calendario no hubieran cambiado. Manteniendo entonces la hermosísima novedad de Jesucristo, la Iglesia, es decir tu y yo, hemos de buscar los medios para que sea redescubierto, llenando así de sorpresa y estupor a los otros que solo le ven como alguien ya superado. Cuando oigo, no sin rubor, cómo algunos novísimos pastoralistas presentan como “novedad novedosa” el imprescindible “puerta a puerta” y así visitar a todos y hablarles de Jesucristo; cuando se dice que la vanguardia pastoral es parar a la gente por la calle para hablarles del Señor… pienso: ¡ya está bien que lo que hace la Legión de María desde comienzos del siglo XX lo haga toda la Iglesia, saliendo de las sacristías, de los oratorios, de los salones parroquiales, para llevar a Jesucristo a la fábrica, a la escuela, a la calle! Las procesiones que vamos a realizar en breve son insuficientes para el hombre post-cristiano de hoy, como una catequesis a un gran número de gente. Es en el “persona a persona” donde el “kerigma” se hunde en el alma. 

      - Podemos caminar cuanto queramos, podemos edificar muchas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, algo no funciona. Acabaremos siendo una ONG asistencial, pero no la Iglesia, Esposa del Señor[2]. Es una denuncia la del Papa. ¡Cuántas veces hemos camuflado el Evangelio con ciertos valores humanos como solidaridad, amistad y un largo etcétera, incluso en las catequesis, grupos juveniles, colegios religiosos…! Y así las energías usadas han servido para poco, y como mucho hemos sido vistos como un grupo piadoso para pasar el rato, como una bonita O.N.G. que en los tiempos de crisis económica viene muy bien para compensar las inutilidades de los gobiernos. La Iglesia, tu y yo, hemos de hablar de Jesucristo y de su Cruz, fuente de salvación. Y qué mejor forma que hacerlo organizadamente, pues individualmente nos cansamos, y qué mejor forma que hacerlo en la “Legión de María” que es escuela de evangelización. Hemos de creer más en nosotros, hemos de creer más en nuestro carisma, aunque le llevemos en vasijas de barro o no le vivamos del todo,y hacerlo llevar a otros hombres y mujeres que quieren hacer algo por la Iglesia pero que no saben qué, quieren hablar a los demás de Cristo y no saben cómo hacerlo. Es Ilusionante la labor que queda por delante y saber entusiasmar a los demás en la labor evangelizadora de la Iglesia.

        Por eso, en esta tarde nos consagramos personal y comunitariamente a la Virgen Santísima. Como Ella somos sabedores de nuestra pequeñez y miseria. Como Ella también nos sabemos elegidos y que nos felicitarán todas las generaciones. Un día Ella cuidó a Jesucristo: cumplió de modo extraordinario la misión que Dios la dio. Y lo que hizo un día con Jesús, darle a luz, cuidarle, educarle, quiere seguir haciéndolo en su Cuerpo Místico que es la Iglesia. Ser “Legionarios de María” es prolongar su acción de entonces aquí y ahora. Consagrarnos a Ella es entonces esto: darnos a Ella para ser sus manos y pies, su Corazón y así seguir cuidando a Cristo hasta el fin del tiempo. Tu y yo, podemos dar también a luz a Cristo cuando le llevamos a los demás, escuchando la Palabra de Dios y poniéndola en práctica, descubriendo su voluntad y viviéndola. Y le educamos cuando hablamos a los demás del Amor de Dios, de su misericordia, que Dios nunca se cansa de perdonar[3], cuando vamos acompañando en el crecimiento espiritual a los otros, cuando como la Madre del Amor Hermoso estamos al pie de la cruz de las demás y en la propia cruz. Que cada uno de vosotros, bajo su amparo maternal, camine alegre y con docilidad a la voz de su divino Hijo, fortaleciendo la unidad, perseverando concordemente en la oración y dando testimonio de la fe genuina en la continua presencia del Señor[4].
Director espiritual del Comitium
[1] Homilía del Santo Padre en la Santa Misa con los Cardenales, 14 de marzo de 2013.
[2] Homilía del Santo Padre en la Santa Misa con los Cardenales, 14 de marzo de 2.013.
[3] Ángelus, 17 de marzo del 2.013.
[4] Audiencia del Papa Francisco a todos los Cardenales, 15 de marzo de 2.013.

domingo, 3 de marzo de 2013

TESIS DOCTORAL

      El día 14 de febrero en la Universidad de San Dámaso (Madrid), el Consiliario y director espiritual del Comitium Ntra. Señora del Sagrario de Toledo, Rvdo. D. Gustavo Conde Flores, defendió su tesis doctoral, que trata sobre el Pontificado del Cardenal Segura en Toledo (1928-1931).
     Durante el acto estuvo acompañado de familiares, sacerdotes, religiosas de la Pías Discípulas, así como miembros de su parroquia y de la Legión de María.
     Una vez finalizado, el nuevo Doctor, fue felicitado por todos los asistentes y compartieron la comida en el Seminario Conciliar.
     Desde aquí le damos nuestra más entrañable enhorabuena por su doctorado.

sábado, 23 de febrero de 2013

ALLOCUTIO DEL MES DE FEBRERO DE 2013
I.- Comenzábamos a hablar en el mes pasado del “Kerigma”, esto es, de aquello que es lo nuclear del mensaje cristiano, y que alrededor del cual toda la vida cristiana se ha de construir. Algo que me llamó la atención de las conferencias de Monseñor Rey es la afirmación categórica que “sin este kerigma, estamos edificando sobre arenas movedizas”, esto es, que no sirven las catequesis ni otras actividades pastorales sin esta base fundamental. El mes pasado pusimos un primer escalón en este proceso. Hoy vamos a poner el segundo, que además nos viene muy bien al comenzar la santa cuaresma: El pecado.

II.- Este segundo escalón del kerigma consiste es caer en la cuenta que lo que llamamos cosas “naturales” son en realidad pecados. Hoy todo lo estamos viendo como algo naturalista, esto es, como propio de la naturaleza humana sin más, no queremos reconocer que somos pecadores (salmo 51,7). ¿Acaso no vemos su acción en el mundo?: las guerras cuyo origen es en afán de dominar al otro, de exterminar al que piensa como el otro; la pobreza cuyo origen está en la mala distribución de las riquezas, del aprovecharse de unos en favor de unos pocos; las desigualdades económicas y culturales; los mismos suicidios (poniendo todas las cautelas psicológicas) como de quien no ha descubierto el sentido de la vida; los distintos vicios que pupulan fruto de buscarse la satisfacción personal inmediata. Estos pecados son fruto de la desconfianza en Dios, de no aceptar que hay Alguien por encima de ti que es la fuente del Bien, que hace descubrir la virtud del pecado, de poner el hombre en el lugar de Dios al decidir por sí mismo lo que está de lo que está mal.

III.- Sin embargo el corazón del ser humano se rebela porque está hecho para cosas grandes. No se conforma con el “Pan y circo”, no se conforma con trabajar para pagar la hipoteca, pues el Señor nos hizo para Él y nuestro corazón está inquiero hasta que no descansa en Él. Y cuando no encauza su religiosidad correctamente ha de buscar sustitutos: Brujerías, espiritismo, astrología, horóscopos, ciencias ocultas, magia… y lamentablemente se puede conformar con ello.
IV.- Ante los poblemas del mundo, que son fruto del pecado, el hombre ha querido dar sus propias soluciones: un humanismo sin Dios, falsas filosofías, el materialismo, el control mental del yoga, para evitar así la angustia, el temor, la depresión, el aislamiento, la soledad,… que experimenta, sin obtener un resultado totalmente porque el hombre no puede salvar su propia vida ni alcanzar la salvación eterna. Un pensador honrado se rebela ante la idea del fin de su vida y en su interior brota un deseo de eternidad…¿quién me la puede dar? ¿yo solo?

V.- Cuando uno se mira de verdad al espejo, se da cuenta de que también tiene un problema: Que también es pecador (1 Jn 1,10), que para salir de esta situación ha de reconocer que tiene este problema (Jn 9,41; Lc 19,9-14). Refugiémonos en nuestra Señora, nosotros que somos pecadores.

sábado, 26 de enero de 2013

Allocutio del mes de enero de 2013

I.- No pueden seguir las cosas tal y como están. Este podría ser el resumen de estas jornadas de pastoral que hemos podido disfrutar. Es una pena que no todos los legionarios de María las hayan podido vivir. Unas jornadas que han sido un eco de los deseos del santo Padre Benedicto XVI en su carta apostólica “Porta fidei” en la que hace una llamada comprometida, no solo por conocer la fe y robustecerla, sino también a entregarla a los demás en esto que se está llamando desde hace un tiempo la “nueva evangelización”. Tanta es la preocupación del Papa sobre este  tema que el último sínodo de los obispos ha versado sobre la nueva evangelización, como fruto del mismo se espera una Exhortación Apostólica del Papa y se ha creado en Roma un nuevo Dicasterio sobre este tema.
II.- ¿Cómo hacer esta nueva evangelización? Se nos ha recordado en estas conferencias que sin que haya un anuncio formal del llamado “Kerigma” estamos edificando sobre arena. ¡Cuántas actividades de la Iglesia sin fruto, cuántas catequesis de niños o adolescentes no han llegado al fin deseado porque no ha habido una expresión formal del Kerigma (anuncio cristiano, la buena nueva cristiana)! Si, damos conocimientos vagos de la historia sagrada, conocimientos intelectuales más o menos profundos…pero no están fuertemente enraizados en el centro de la salvación.
III.- Los escritos de los apóstoles dejan claro que la fe comienza por el oído, esto es, el Señor nos atrapa por el oído, como se sacan del mar los peces por los oídos. Cuando los apóstoles llegaban a los nuevos sitios para evangelizar, no se hablaba del matrimonio, ni del rezo del rosario….les hablaban de la novedad cristiana, del centro del mensaje de la salvación. Después habría tiempo de hablar de lo demás. Entonces, me diréis, ¿de qué hablaban, qué les decían para que abandonasen su religión para aceptar el cristianismo? Esos hombres y mujeres aparentemente eran también religiosos: tenían sus dioses, los rezaban. ¿Entonces? Esos hombres adoraban a sus dioses por temor, para que les beneficiase en algún asunto, pero bien sabían ellos que no eran conocidos por ese ser superior y que los despreciaba por su mísera condición humana. En realidad a esos dioses  les importaba muy poco la vida del hombre.
          Algo similar pasa hoy. Hay una fe difusa, es decir, sí una cierta fe en un Dios que haya creado esto, una fuerza cósmica o algo, que  está distante y sin capacidad de conocimiento personal de nosotros o que se ha desatendido de sus obligaciones con el hombre y una fe en que algo ha de haber después de la vida porque si no, mal negocio es este. Como veis la realidad de hoy es algo similar con la que los primeros evangelizadores se encontraron cuando llegaban a los sitios.  Tenemos una dificultad, si queréis, mayor, porque muchos de los que dicen creer en esa fuerza cósmica o en nada superior, provienen de una cultura aparentemente cristiana, se creen saberlo todo de la fe, son capaces de enjuiciar sin conocer en profundidad, tienen el “colmillo retorcido”. Ante todo esto, ¿qué hacer? Unos dicen recemos por ellos, eso está bien, muy bien, pero hay otra cosa que podemos hacer y que la Legión ha de seguir haciendo con nuevas fuerzas, pues para ello fue creada, que es la nueva evangelización. Pero, ¿cómo hacerlo? Ya lo estamos comentado desde el principio: proclamando el Kerigma. ¡Qué palabrota, me diréis! ¿Qué es eso?:
Recuperar el primer anuncio cristiano y para ello es necesario que cada legionario de
María y la Legión en su conjunto sienta la necesidad de salir en busca de la oveja
perdida, y que lo haga con el entusiasmo de los primeros cristianos que no sólo hablaban de ciertos conocimientos, sino de su propia experiencia personal de Jesucristo.

Vale, me diréis. Pero ¿en qué consiste el primer anuncio cristiano?
ü     Que Dios es AMOR, que es un Dios personal, que quiere decir, que me ama individualmente, personalmente, que me ama con amor eterno (Jer 31,3), que me conoce por mi nombres (Is 43,1), que incluso me tiene grabado en la palma de su mano (Is 49, 15-17). Que me ama gratuita e incondicionalmente sin mérito mío (Dt 7,7-10), que no le importa ni mi pasado (Is 1,18) ni mi condición actual amándome tal y como soy (Os 14,5). Que por amor me ha creado sin que tuviera ninguna obligación a hacerlo para hacerme como Él; que Él ha tomado la iniciativa (Gen 1,26) y que quiere hacernos hijos suyos (Is 55,8). Que por mí ha tomado carne de la Inmaculada Virgen, que en esa cueva de Belén en sus lloros estaba mi nombre; que ha predicado pensando en mí; que ha muerto y ha resucitado por mí.

Este por tanto es el meollo del Kerigma cristiano: DIOS te ama, se ha hecho hombre
por ti,  ha muerto y resucitado por ti. Os pregunto de verdad: ¿cuántos de nuestros paisanos han escuchado esto de verdad de los labios de alguien? Me responderéis: esto en la Iglesia se dice constantemente, que Cristo ha muerto por todos…..pero ¿por mi? Esta novedad del anuncio cristiano tambaleó las durezas del corazón de muchos, pues esta semilla tan pequeña, con la gracia fue haciendo que hiciera un gran socavón. Es que la Palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, que penetra hasta lo más hondo de ser humano (cf. Heb). Estas afirmaciones es el inicio del kerigma, pues hay que hablar de la esclavitud del pecado, del pecado personal, de la liberación que el Señor Jesucristo me ha hecho sin esfuerzo por mi parte, que mueve a la conversión y aun estilo de vida distinto en la Iglesia por el Espíritu Santo.
         Es lo que tenemos que hacer en nuestros contactos callejeros, en nuestros puerta a puerta, en nuestros contactos personales: presentar este primer anuncio cristiano. Esto, evidentemente ha de suponer un cambio de estrategia, si queréis llamarlo así, o de metodología, pero tenemos que seguir siendo la Legión de María y cada legionario particularmente la avanzadilla evangelizadora de la Iglesia.
         Por la acción del Espíritu Santo que nos alcanza la Virgen Santísima lo podemos hacer y muy bien, si somos dóciles como Ella.
Director espiritual del Comitium

lunes, 24 de diciembre de 2012

ALLOCUTIO DEL MES DE DICIEMBRE DE 2012

I.- Si os acordáis, el mes pasado en el allocutio os hablé de la diferencia que hay entre la fe humana y sobrenatural. Y así, decíamos que la fe no es extraña a la naturaleza humana, todos tenemos fe, aunque en algunos se quede reducida solamente a la mera humana. La pregunta que quiero hoy responder brevemente es: ¿a qué responde la fe?, ¿por qué brota la fe? Para poderlo comprender podemos recurrir a nuestra experiencia personal. Si yo, por ejemplo, creo que mis padres son mis padres, además de por el parecido que pueda tener con ellos más o manos físicamente o en el carácter, es porque les he visto desvivirse por mí. Si creo que Cólon descubrió America en 1492 es porque los que me lo han enseñado tienen a su vez fuentes fidedignas del hecho. Podemos decir, por tanto, que la fe humana, como la divina, es una respuesta a un estímulo externo que hace que me abandone en aquellos que me aman o enseñan. Esto también pasa respecto a la fe sobrenatural: Dios invisible habla a los hombres como a amigos, movido por su gran amor y mora con ellos para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía (1).La respuesta adecuada a esta invitación es la fe. Recordemos, por ejemplo a Abrahám, que acoge con fe la voluntad de Dios, al sentirse invadido en su inteligencia y voluntad por la gracia de Dios, que le mueve a fiarse del todo del Único Dios Verdadero. Nosotros mismos tenemos fe por el testimonio de aquellos que han palpado a Jesucristo, que le vieron morir y resucitado, dando la vida por lo que ellos habían vivido en primera persona. El Amor de Dios que se nos muestra en las líneas de la Sagrada Escritura lo hemos visto palpablemente y ante su hacer, respondemos con la fe. Por eso hemos de conocer la Biblia, hacer una lectura personal de la misma: la sagrada liturgia hace una lectura de sus textos más significativos en tres años, pues al conocerla nuestra fe se alimente y se sustenta. Por la fe, el hombre somete completamente su inteligencia y su voluntad a Dios, Con todo su ser, el hombre da su asentimiento a Dios que se revela. La sagrada Escritura llama “obediencia de la fe” a esta respuesta del hombre a Dios que revela” (2).

II.- Es lo que hizo la Santísima Virgen María. Acogió con fe en anuncio y promesa de Dios por el Arcángel Gabriel, creyendo que no había nada imposible para Dios y dando su consentimiento. Por eso ya su pariente la alaba diciendo Dichosa tu que has creído y nosotros la alabamos generación tras generación. Su fe no vaciló aun ver a su Hijo pendiente de la cruz, no cesando de creer en el cumplimiento de la Palabra de Dios. Por todo ello, la Iglesia venera en la Virgen la realización más pura de la fe (3) Señora de la fe vivida, encarnada en tu seno inmaculado, interceded por nosotros para que tengamos una fe como la tuya.

(1) Concilio Vaticano II, Const. Dogmática “Dei Verbum” 2.
(2) Catecismo de la Iglesia Católica, 143.
(3) Ibíd, 149
Director Espiritual de Comitium

domingo, 25 de noviembre de 2012

En la pestaña Homenaje encontrás fotos del acto.

Homenaje al hermano Antonio Gómez Talavera

        El pasado día 10 de noviembre tuvo lugar un homenaje al hermano Antonio Gómez Talavera, que junto a Pacita Santos, el sacerdote D. Victorio Garrido y otros hermanos, animados por su inquietud apostólica colaboraron para iniciar, allá por el año 1953, la Legión de María en Toledo. El encuentro se desarrolló de forma familiar y entrañable, varios hermanos y directores espirituales dieron testimonio de su experiencia junto a este hermano. El, también, con sus lucidos 90 años, nos enriqueció contándonos algunas anécdotas y vicisitudes de los primeros tiempos hasta conseguir el apoyo del entonces Cardenal Arzobispo Enrique Pla y Daniel y de los sacerdotes para poder extenderse por la diócesis.

        La Santa Misa, momento culminante, estuvo presidida por el Consiliario Diocesano D. Gustavo-Adolfo Conde Flores y concelebrada por varios directores espirituales, en ella se da gracias Dios por la fidelidad de nuestro hermano al carisma de de la Legión de María.

       A continuación tuvimos una comida fraterna y un poco de sobremesa, aprovechando los hermanos para conversar y hacerse fotos con el homenajeado, pasando de nuevo a la iglesia donde rezamos el santo rosario y las oraciones legionarias dando por finalizando este emotivo acto de homenaje al que sigue siendo referencia de todos los legionarios de María de Toledo.

lunes, 29 de octubre de 2012

ALLOCUTIO OCTUBRE DE 2012

Al comienzo del Año de la Fe

I.- El pasado día 11 de octubre dio comienzo el “año de la fe” al que Benedicto XVI ha convocado a toda la Iglesia. Es verdad que toda nuestra vida como cristiano es una cadena de “años de la fe”, como de “años eucarísticos” o “años marianos”, pues en nuestro día a día alimentamos la fe en la Eucaristía de las manos de nuestra Señora.
Entonces, ¿por qué celebrar una “año de la fe”?

II.- Psicológicamente podemos decir que necesitamos ciertas novedades que nos motiven de nuevo, que nos incentiven para no vivir rutinariamente. Lo mismo ocurre en nuestra vida espiritual y más si cabe en este tiempo en el que si no estamos haciendo algo nuevo, caemos en una monotonía espiritual que nos parece estar siempre igual.

III.- Este año de la fe es para que caigamos en la cuenta del tesoro vital que es tener o no fe. Que no da igual tenerla como que no. Que esta fe ha sido un regalo que un día el Señor nos regaló el día de nuestro propio bautismo, junto con la esperanza y la caridad. Y este regalo ha de ser mimado por el que lo ha recibido:

ü     Una fe que comienza por el oído, como dice en apóstol san Pablo, ha de seguir alimentándola gracias a oir las oraciones de la Liturgia, a oir las predicaciones, al oir la misma música litúrgica.

ü     Una fe que ha de ser alimentada con el estudio de esta fe. En su carta apostólica “Porta Fidei” el Papa nos vuelve a presentar al Catecismo de la Iglesia Católica como uno de los frutos más importantes del Concilio Vaticano II. Seguramente todos le tenemos en nuestras estanterías. Este año es un buen tiempo para que diariamente le estudiemos un poco, especialmente su sección segunda en la que explica el “credo”. ¿Qué excusa vamos a poner de nuevo para no hacerlo? Nuestra fe no ha de ser la “fe del carbonero” de otro tiempo, sino una fe ilustrada que la conozca para poder dar razón de lo que creemos.

ü     Hay un refresco que tiene una Slogan: que te da alas. Y en el anuncio publicitario el que lo bebe le salen unas alitas y se ve por ahí volando. Seguramente todos atestiguamos que tomándola seguimos tal cual. La fe es la que realmente nos da alas: nos hace comprender de dónde venimos, qué sentido tiene nuestro vivir y qué futuro eterno nos espera si somos constantes en el amor a Cristo.
ü     La fe, como iremos viendo durante el año, se fortaleza entregándola a los demás por medio de nuestros apostolados. Por eso, este año ha de ser especialmente apostólico entre nosotros, realizando más esos trabajos heróicos de los que habla el Manual, sabiendo que así nuestra fe personal será incrementándose.

ü     Añadamos el rezo del credo diariamente a nuestras devociones diarias, “algo sobre lo que tenéis que pensar cuando estáis en la calle y que no debéis olvidar ni cuando coméis, de forma que, cuando dormís corporalmente, vigiléis con el corazón”.

         A nuestra Señora hemos de encomendar las acciones de este año de la fe que estamos comenzando, para que así su Hijo sea más conocido por todos.
Director espiritual del Comitium


Porta Fidei ,11
Porta Fidei 9, citando a san Agustín.

miércoles, 29 de agosto de 2012

ALLOCUTIO DEL MES DE AGOSTO DE 2.012

I.- Seguramente aún están vivos en nuestra retina los recientes juegos olímpicos que  se han celebrado en Londres. Nosotros solo hemos visto el espectáculo en si, las ceremonias de entrega de las medallas, las distintas competiciones. Pero detrás de cada deportista hay una historia larga de esfuerzos y sacrificios que han durado 4 años que son las olimpiadas: levantarse temprano, acostarse casi al anochecer, horas de gimnasio, dietas interminables para ir arañando segundos, o adquiriendo más musculación… Seguramente en estos cuatro largos años, en los que parece que la meta está tan lejos, se habrán planteado más de una vez, tirar la toalla, darse por vencidos, al ver cómo los jóvenes de su edad llevan una vida tan distinta a la suya.

II.- San Pablo, que ya conocía los deportes, las competiciones, compara la vida cristiana y su misma vocación con una carrera. De hecho, cuando ve llegar el fin de su vida, exclama: He  corrido hasta la meta. La constancia o la perseverancia es una virtud esencial en cualquier actividad humana en la que se quiere progresar y lo mismo sucede en la vida espiritual. De poco serviría si un buen día un trabajador hiciera un gran esfuerzo, porque en ese momento le apetece, y al día siguiente no hacer nada por la misma motivación. En el terreno espiritual ocurre lo mismo: de poco serviría si un buen día el fervor nos lleva a “comernos los santos”, si los días posteriores no hay ninguna continuidad. La perseverancia en la vida espiritual y en el apostolado es fundamental.

III.- Si no fijaos en la misma naturaleza. Las estalactitas que cuelgan de los techos en las cuevas, que parecen columnas, no se han realizado de un día para otro. Una gota día a día, cayendo, se ha ido congelando y se ha unido a la del día anterior, que se unirá a la del día posterior. Y así durante años, lustros, siglos, miles de años incluso. Por eso nos lleva al sombro cuando las vemos o bien en foto o en algún documental, como en vivo y en directo.

IV.- La Legión nos enseña a ser constantes y perseverantes en la vida cristiana y en los planes de apostolado. Cuántas veces ya hemos escuchado en los informes de los praesidia cómo aquella persona alejada, en un principio dura como la roca, se ha ido ablandando gracias a las visitas de los hermanos legionarios, y poco a poco, como si fuera una piqueta, han ido resquebrajando la dureza que se encontró en un principio. O si somos amigos de las biografías de los santos, hemos constatado, cómo a base de su constancia, de no rendirse, de ser hombres y mujeres esperanzados, han ido creciendo. No se arrugaron en las llamadas “noches oscuras del alma”. Es más, nadie, a no ser el confesor sabía de su frialdad religiosa, pues aparentemente seguían haciendo lo mismo: sus mismas oraciones, su mismo horario, su misma vida de piedad.

La Legión, con su sistema de apostolado, nos ayuda a vivir en la constancia en la perseverancia pues sabe que así es cómo se hacen los santos de verdad. Al comienzo de este nuevo curso pastoral, aunque para nosotros no lo hay propiamente, valoremos la constancia como virtud fundamental para el crecimiento espiritual y para la planificación de los trabajos apostólicos con el fin que se pretende.

V.- Nunca ha desfallecer el servicio de una organización consagrada a la Virgen Fiel, y que lleva – para honor o vergüenza suya- su bendito Nombre! (Manual10,5).

Director Espiritual del Comitium

miércoles, 11 de julio de 2012

NOTA:

    EN LA PESTAÑA "JUBILEO EN TALAVERA 2012", ENCONTRARÁS INFORMACIÓN SOBRE LA PEREGRINACIÓN Y LA FIESTA AL AIRE LIBRE.

ALLOCUTIO MES DE JULIO DE 2012

LOS SANTOS PEDRO Y PABLO

I.- En las oraciones legionarias invocamos la intercesión de los santos apóstoles Pedro y Pablo. La misma liturgia de la Iglesia celebra su solemnidad el 29 de junio, aunque es bien sabido por todos que fueron martirizados en días distintos con tormentos distintos. Sin embargo la Iglesia une a los dos en una misma celebración.

II.- Estudiando más de cerca su vida, su vocación, hemos descubierto cómo Dios actúa en la historia de cada uno, y cómo respeta nuestra personalidad aunque con su gracia potencia nuestras capacidades. San Pedro recibió la llamada del Señor cuando daba los primeros pasos en su vida pública. Un Pedro rudo, de una región judía con fama de impía, va a estar cerca del Señor, va a oír sus predicaciones, va a tener que ir cambiando en su forma de pensar, va a ser testigo de sus milagros, le va a negar pero sin embargo cuando Jesús resucite le va a confirmar en la misión de ser la roca sobre la que se asienta la Iglesia. Un san Pablo culto, de familia de fariseos, conocedor y cumplidor de la Ley de Moisés, que persigue violentamente a los primeros seguidores de Jesús, que se comienza a replantear todo cuando ve cómo viven los cristianos, como san Esteban testimonia públicamente la fe en el resucitado. Los dos oyeron la voz del Señor en un momento concreto, y cada uno fue abrasado por su amor de tal forma que quisieron hacer partícipe a los demás del tesoro que habían encontrado. A los dos se les complicó la vida totalmente. Los dos vivían ya su vida tranquilamente: uno ya casado con su trabajo, el otro viviendo la fe de sus mayores exigentemente. Pero sus planes no eran los planes del Señor. Su vida cambió radicalmente. Y después cada uno encauzó su apostolado de formas diversas: san Pedro se encaminó a los judíos para que descubriesen que Jesucristo era el Mesías anunciado a sus mayores; san Pablo se fue a los paganos y muchos por sus predicaciones se convirtieron a la fe verdadera. Hace breves días, Benedicto XVI los comparaba con los dos míticos fundadores de Roma Rúmulo y Remo, pues los dos fueron formados en Cristo fundando la Iglesia de Roma.

III.- Los dos fueron constantes en su misión. Aunque sufrieron grandes dificultades en su apostolado no se arrugaron, sino que trabajaron hasta el final, sin recrearse ante las dificultades, sino mirando solo al que tanto amaban. Para los legionarios de María los santos Pedro y Pablo son ejemplo de buen hacer, de constancia en el apostolado, de hacerlo con gana y desgana con tal de ganar a alguno para la causa de Jesús. También para todos es un ejemplo de cómo obra el Señor en cada uno de nosotros: no somos iguales, cada uno tiene su historia personal, su camino de crecimiento espiritual, su propia personalidad, que no son para nada incompatibles sino que nos enriquecen mutuamente. Hemos de aprender a reconocer los dones que el otro hermano legionario tiene, y ser capaces de desarrollarlos en nuestros apostolados con constancia.

IV.-Los santos apóstoles Pedro y Pablo nos piden fidelidad a la Iglesia del sucesor de Pedro. Esto ha de ser una seña de nuestra identidad legionaria: vibrar y sentir con la Iglesia. A nuestra Señora Santísima así se lo pedimos con la confianza de que Ella nos lo conseguirá.

martes, 19 de junio de 2012

ALLOCUTIO DEL MES DE JUNIO DE 2012

I.- Cuando decimos coloquialmente que alguien tiene un “corazón de oro”, o de piedra, o que le tiene tan grande que no le cabe en el pecho, no nos referimos al corazón órgano que hace que la sangre llegue a todos los rincones de nuestro organismo, porque de ser así esas personas no podrían vivir con esa clase de corazón. Cuando decimos estas expresiones queremos decir que esa persona tiene grandes sentimientos, o al contrario que no es sensible ante los sufrimientos ajenos. Diríamos que con estas expresiones hablamos de la quintaesencia de una persona, de su núcleo más íntimo.
Bíblicamente sucede lo mismo. Cuando así hablamos del Corazón de la Virgen hablamos de la persona misma de nuestra Señora, de su ser íntimo y único; el centro y la fuente de su vida interior; del entendimiento, de la memoria, de la voluntad y del amor; la actitud indivisa con la que amó a Dios y se entregó intensamente a la obra de salvación de su Hijo.
II.- ¿Cómo es el Corazón de la Virgen?
  • Está lleno de fe y de amor, como lo vemos en el diálogo con el arcángel san Gabriel, al recibir al Verbo de Dios, convirtiéndose así en el primer santuario del Espíritu Santo.
  • Le llamamos Inmaculado al no tener mancha de pecado, libre de toda la esclavitud del pecado.
  • Es sabio, porque comparando las profecías antiguas con los hechos, conservaba en él el recuerdo de las palabras y de las cosas relacionadas con el misterio de la salvación. Sabiduría que adquirió al someterse a los preceptos del señor.
  • Es un corazón nuevo pues fue revestido de la novedad de la gracia merecida por Cristo, tan distinto al corazón orgulloso de Eva, la primera mujer.
  • Es un corazón humilde a imitación del Corazón de Cristo. Así lo vemos como lo canta ella en su Magníficat.
  • Es un corazón sencillo, libre de toda clase de duplicidad e impregnado todo él del Espíritu del Señor.
  • Es un corazón limpio, capaz de ver a Dios, como dicen las bienaventuranzas, visualizando las cosas tal como son, sin contaminaciones.
  • Es un corazón firme aceptando la voluntad de Dios en todo momento, cuando se desató la persecución contra el Hijo o cuando llego el momento de la crucifixión del Señor. Nada ni nadie la separó de Jesucristo, ni la persecución, ni penas.
  • Es un corazón esperanzado y dispuesto; mientras que Cristo estaba en el sepulcro estuvo en vela esperando su resurrección. Es la mujer que cree contra toda lógica y esperanza humana.
  • Es un corazón pobre; pobre cosas, sin apegos a lo que pudiera poseer. Libre por tanto y rico en Dios.
  • Es un corazón misericordioso que intercede ante su hijo al ver los apuros de esos novios en Caná.
III.- Con razón nuestra Señora, cuando se apareció en Fátima descubre el misterio de su Inmaculado Corazón: lleno de amor misericordioso y tierno, lleno del fuego del amor, lleno de ternura y clemencia, también dolorido al ver como su Hijo es olvidado y despreciado. Como dijo a Lucía, en su Corazón Inmaculado encontramos refugio, seguridad y consuelo, bálsamo para las heridas, puerto de salvación, estrella en medio de la tormenta.
En su Corazón los legionarios ponemos nuestra esperanza, sabiendo que nunca nos dejará lejos , sino que sentiremos su cercanía.
Director espiritual del Comitium

lunes, 21 de mayo de 2012

ALLOCUTIO MES DE MAYO DE 2012

I.- Como dice san Luis María Grignon de Montfort, hay muchos cristianos escrupulosos que no hablan tanto de la Virgen como debieran, porque creen que si lo hacen, hacen de menos a Jesucristo. Quizá ocurre lo mismo en muchos predicadores… Sin embargo san Bernardo de Claraval dice que “de Virgo María nunquam satis”, esto es, que nunca se ha predicado suficientemente de Ella.

¿Qué podemos hacer para saber la justa medida de cómo amarla y de cuánto amarla? El evangelio nos da unas pistas. Así dice, por ejemplo el evangelio de san Juan: El Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios. (Jn 16,25).

Si el Padre Eterno nos quiere porque hemos acogido a Cristo en nuestras vidas, porque le queremos, porque sabemos su identidad humano-divina, y eso que lo hacemos a medio pulmón. ¿Cómo tiene que ser entonces el amor de Dios Padre con la Virgen? Porque Ella ama a Jesucristo con todo su ser, porque sabe por experiencia vital que ha salido de Dios, de su exclusiva voluntad.

Si repasamos su vida vemos las delicadezas que Dios ha tenido con Ella y que a su vez Ella se ha ganado. Desde ser inmaculada, sin pecado, pasando por ser madre y virgen, para llegar a ser asunta al cielo en cuerpo y alma como hizo su Hijo un día. Vemos entonces cómo Dios Padre la ha amado y la sigue manteniendo su amor eternamente. Esta, entonces, es la medida que tenemos que usar a la hora de amar y de predicar sobre nuestra Señora.

II.- Los santos son ejemplo de cómo hacerlo. De echo, no hay ningún santo que esté canonizado, ni los santos anónimos, que no hayan profesado un amor delicado y profundo hacia la Madre de Dios. San Juan de Ávila, patrono del clero secular y próximo doctor de la Iglesia, llega decir rotundamente esta expresión tan vital: Más quisiera estar yo sin pellejo que sin devoción a la Virgen Santísima. Es que es consciente este santo que la devoción a la Virgen centra, nos hace que no caigamos en extremismos malsanos y al decir eso de “sin pellejo” nos quiere decir que la devoción a la Virgen ha de estar en nuestro ADN siendo parte de nuestro ser, vivir y actuar.



       Os traigo otro ejemplo: san Bernardo que es el último santo Padre de la Iglesia, y que puso las bases para la Mariología. Arrasaba en sus predicaciones. Cuando iba a las aldeas predicando, las madres escondían a sus hijos, las novias a sus novios, porque cuando hablaba de la Virgen, se convertía en una especie de flautista de Hamelín que los arrastraba a los conventos. ¡Ay, si nosotros hablásemos de María con la mitad de su fervor y unción! Como no hay dos sin tres os traigo a san Juan Bosco, sacerdote italiano del siglo XIX que se dedicó por entero al cuidado de los jóvenes, dándoles formación en los tiempos de la revolución industrial. Cuando estaba consumidito por la vejez y el cansancio físico, rechazaba la alabanza de la sociedad, de los muchachos, de los obispos y decía sin parar: Ella lo ha hecho todo, la Virgen lo ha hecho todo.

      Podríamos citar a nuestro Ildefonso, y a tantos otros. Esos tres son suficientes para hacernos ver cómo a los largo de los años se ha amado y predicado a la Virgen, y cómo es que cuando se hacen las cosas en Ella las labores son más fructuosas. Los santos, gentes que han sido como tu y como yo, nos enseñan también cómo amarla.

Director espiritual del Comitium

viernes, 4 de mayo de 2012

RETIRO DE PASCUA

           El sábado 28 de abril en la Residencia de las hermanas Angélicas, tuvo lugar el retiro de Pascua, que fue impartido por nuestro Consiliario. Comenzó con el rezo de Laudes y la exposición del Santísimo. El tema se centró en la Resurrección de Cristo, en las apariciones a los discípulos y a las mujeres. También se reflexionó sobre las oraciones colectas que la Iglesia nos ofrece en este tiempo de Pascua.
             Después tuvimos la Eucaristía haciendo memoria de san Luis Maria Grignon de Montfort, que la Iglesia celebra en este día.
            A continuación tuvimos una comida fraterna, y concluimos con el rezo de las oraciones legionarias y el santo Rosario.
          

jueves, 19 de abril de 2012

ALLOCUTIO DEL MES DE ABRIL DE 2012

I.- Durante estos días pasados hemos acompañado al Señor en sus momentos más duros en los que entrega su vida por nosotros y ahora, también junto a su Madre, nos gozamos de su victoria sobre la muerte. Han sido días para morir con Cristo místicamente y resucitar a una vida nueva, que se ha producido en nosotros realmente por las aguas bautismales. Seguramente hemos meditado en estas verdades durante estos días santos. En estos minutos, vamos a intentar brevemente en qué aspectos hemos de morir en nuestra vida legionaria, para resucitar a una vida nueva más ilusionante y rejuvenecida.

- Hemos de morir a nuestro “yo” que sigue palpitando en demasía, incluso bajo apariencias santas y buenas. Un yo que se hace notar en las juntas “luciéndonos” personalmente, ya sea a la hora de informar de los trabajos con excesivo detalle y verborrea, ya sea en los temas de estudio para demostrar a los demás nuestros conocimientos. De esta forma queremos sobresalir y hacer saber a los demás que ya sabemos mucho de Legión o de mucha vida espiritual, y que “debemos” tutelar a los demás en su proceso de maduración. Morir con Cristo, supone dejar nuestro “yo” a un lado, no querer prevalecer, no “chupar cámara”, para no alargar las juntas innecesariamente y respetando cuando el otro tenga la palabra. Pensemos siempre que si alguien se asomara a nuestras juntas como visita han de ver en ellas esa convivencia en que el “yo” disminuye para convertirse en un “nosotros” armonioso y afinado.

- Morir a nuestro “yo” significa saber aceptar el trabajo apostólico asignado, aunque nos guste otro con otra pareja y no hacer saber las preferencias ni lo que no nos gusta para de esta forma ser instrumentos valiosos en manos de la Virgen que desea seguir sirviendo y cuidando a su Hijo en las personas a quienes visitamos. Si no lo hacemos así nuestro trabajo será infructuoso porque en vez de servir nos buscamos a nosotros mismos.

- Morir a nuestro “yo” supone también no poner trabas a las necesidades que pueda tener el praesidium o bien el Consejo. No se aceptan los cargos porque supone un tiempo en un domingo por las tardes…porque quizá alguien despectivamente informa de lo que aquí se hace y en vez de dar ganas de aceptar nuevas responsabilidades dan ganas huir rápidamente poniendo toda clase de excusas peregrinas.

- Resucitar con Cristo, supone poner los ojos en aquél que ha trascendido nuestra dimensión y vive inmortal y glorioso con el Padre Eterno. Es aspirar a vivir con la bondad, con las delicadezas del mismo Señor. Ya lo hemos visto en las distintas apariciones que tiene el Señor a sus discípulos: Si antes los llamaba amigos ahora los llama hermanos; no hay ningún enfado resaltable por su incredulidad e incluso en una de las apariciones el Señor en el lago de Galilea les tiene preparado el pescado asado…Cuántas risas se echarían … Resucitar con Cristo es hacer lo posible para que en nuestras reuniones de praesidia, de comitium, se respire realmente fraternidad, cordialidad, caridad, delicadeza de tal forma que puedan decir de nosotros, como de los primeros cristianos: mirad, cuánto se quieren.

- Resucitar con Cristo, significa también recobrar una nueva mirada, o quizá mejor volver a nuestras primeras niñas, las de los ojos. Vivir inmersos en la novedad, ver todo como gracia de Dios, como delicadezas que la Virgen hace conmigo, oportunidades para vivir la vida en plenitud.

La Virgen no tuvo que morir a nada, pues siempre fue un alma resucitada. Con su paciencia derramada en nosotros a raudales hace posible que vaya creciendo en nosotros los deseos de morir con Cristo y resucitar con Él místicamente. Que no nos cansemos en este proceso rejuvenecedor.

Director espiditual de Comitium.

VISITA PASTORAL AL PRAESIDIUM “NUESTRA SEÑORA DE LA ESTRELLA”

El pasado 28 de Marzo nuestro Señor Arzobispo en su visita pastoral a la Parroquia de Santiago el Mayor de Toledo, tuvo el detalle de obsequiar con su presencia a las hermanas de la Legión de María del Praesidium “Nuestra Señora de la Estrella”. Junto con el prelado asistieron D. Eugenio Isabel, Vicario territorial de Toledo y el párroco D. Jesús Consentino.

Esta comunidad de la Legión es la más antigua de la ciudad que cuenta con 5 hermanas, el director espiritual y 36 auxiliares, junto con 10 adjutores (comprometidos a rezar las horas litúrgicas)

Fue el 21 de Abril de 1953, en la sacristía de la Iglesia de Santiago donde tuvo lugar la primera junta.

La finalidad de la Legión de María tiene como fin la gloria de Dios por medio de la santificación personal de sus propios miembros mediante la oración y la colaboración activa a la obra de la Iglesia y de María: aplastar la cabeza de la serpiente infernal y ensanchar las fronteras del reinado de Cristo.

Una de las experiencias más hermosas de los legionarios es ser instrumento mismo de María, pues son ellos los que hacen patente el amor infinito de Nuestra Santísima Madre a todos sus hijos especialmente los más necesitados como son los enfermos y ancianos.

Aproximadamente durante 1 hora se dieron detallados informes de los trabajos realizados, reuniones, tesorería, vida personal y comunitaria. Todo el grupo coincidió en un mismo sentimiento: la cercanía del señor Arzobispo con todo el grupo, se interesó por algunas cuestiones que fueron contestadas por la persona a la que D. Braulio se dirigía, se le invitó a rezar la catena y fue un momento muy entrañable, tomó la tésera y comenzó a rezar, éste fue uno de los momentos más cercanos y emotivos de la visita. Se despidió muy cordialmente de cada miembro del grupo dándonos las gracias por el trabajo que se realiza en la Legión y animándonos a no desfallecer y a seguir trabajando para esta importante obra mariana.

Que María Madre de la Estrella, bendiga a los legionarios y les de la fuerza del Espíritu Santo que Jesús mandó sobre sus apóstoles para anunciar con gozo y alegría el amor de Dios a todo el género humano.